I. Determinantes de la percepción de seguridad

Hay autores que afirman que la percepción ciudadana sobre la seguridad está influenciada por factores como los niveles de delincuencia, el uso social del espacio, la estructura y posición social, y el territorio. Algunos la asocian con el nivel de confianza de la ciudadanía en la policía y la percepción de corrupción, y otros con el hábitat, el nivel de desarrollo cultural y de cohesión social que presenta la sociedad, sus niveles de pobreza y marginalidad.

La percepción ciudadana es uno de los aspectos clave en el análisis de la calidad de vida. Es así como en la literatura se encuentra que autores de diferentes ramas profesionales incluyen en su definición de calidad de vida ambos aspectos: Borthwick Duffy (1992), Felcey – Perry (1996) y Lora (2008). En particular, el economista colombiano Eduardo Lora afirma que “El progreso no es sólo crecimiento económico. Medir el progreso más allá del PIB exige tomar en serio la opinión de la gente. Para ello se requiere, por un lado, una amplia discusión sobre qué aspectos de la calidad de vida deben ser considerados como parte del proceso social y como objetivo de las políticas públicas, y cuáles no. Por otro lado, se requiere un esfuerzo sistemático de la medición de las opiniones y percepciones individuales sobre las variables más importantes que afectan la calidad de vida”1.

En particular frente a las percepciones sobre seguridad, y de acuerdo con Cook (2006) “El miedo o la percepción del delito pueden variar con el tiempo y según la experiencia y las circunstancias individuales. Las tasas oficiales de delito pueden ser indicativas, pero no reflejan necesariamente el verdadero nivel de delitos en un área. Sin embargo, mediante la aplicación de encuestas de percepción y victimización, es posible evaluar factores subjetivos como la sensación de seguridad que perciben los individuos en los escenarios en los que se desarrollan a diario”2.

Según Curbet (2005), quien analiza las dimensiones del problema de inseguridad en las ciudades y los factores asociados a ésta, “sin un incremento real de la actividad delictiva, la percepción de inseguridad no parece aumentar significativamente”3. De acuerdo con el autor “la estructura social y el territorio son dos dimensiones básicas que influyen en la sensación de inseguridad ciudadana que experimentan los individuos. La posición de los individuos, los hace más o menos vulnerables ante la inseguridad social, por lo tanto aquellos grupos con situación social más vulnerable, experimentan una mayor sensación de inseguridad en todos los ámbitos de la vida y disponen de menos recursos para afrontar los riesgos”.

Para él, el uso social del espacio es un elemento clave para explicar el riesgo percibido en los diferentes territorios. El aumento considerable de los niveles de delincuencia en las ciudades (hurtos, robos, atracos, agresiones personales) es según Curbet, una realidad que marca la percepción de seguridad y explican buena parte del miedo y sentimiento de inseguridad en las ciudades.

Dammert y Malonne (2005), quienes desarrollaron una investigación en la Argentina, encuentran que la falta de confianza en la policía y la percepción de corrupción tienen un efecto significativo sobre el incremento de la inseguridad ciudadana y el temor al crimen. Estos resultados se mantuvieron incluso luego de incluir variables consideradas alternativas para la explicación de esta problemática como educación, género e ingreso. De esta manera, los autores comprobaron empíricamente la necesidad de reformar las instituciones policiales en dicho país no sólo con el objetivo de disminuir la sensación pública de inseguridad sino también de continuar con el proceso de consolidación democrática.

Por su parte, Escobar (2006) considera que “factores relacionados con el hábitat y la capacidad institucional y técnica de las policías, el nivel de desarrollo cultural y de cohesión social que presenta la sociedad, sus niveles de pobreza y marginalidad, la estructura de la población vulnerable, son, entre otros, factores que contribuyen a explicar el fenómeno de la inseguridad social”4.

En general y de acuerdo con la literatura, otros factores asociados a esta problemática son la pobreza, el desempleo, la falta de oportunidades para una adecuada educación, la desintegración familiar, el desplazamiento forzado, la falta de un adecuado sistema penitenciario, la violación de los derechos humanos y la violencia intrafamiliar.


1. Informe de Encuesta de Percepción Ciudadana 2008 del Programa Medellín Cómo Vamos, tomado de “Medir el Progreso” Eduardo Lora en http://www.dinero.com/wf_InfoArticulo.aspx?idArt=41734. Fecha de ingreso: 16 de junio de 2008.

2. COOK, Paul. El miedo al delito en el contexto urbano. Maneras de medirlo y estrategias para controlarlo. En artículos especializados, Cámara de comercio de Bogotá. En http://camara.ccb.org.co/documentos/3774_foro_percepcion_parte_1.pdf

3. CURBET, Jaume. La seguridad ciudadana en las metrópolis del siglo XXI. PAPERS 53.
En http://ddd.uab.cat/pub/prmb/18883621n53p81.pdf

4. ESCOBAR, Santiago. Políticas de seguridad ciudadana y comunicación. La agenda ausente en el Cono Sur. Proyecto Regional Cono Sur de la Fundación Friedrich Ebert. Editora Elisabet Gerber. Santiago de Chile, 2006.


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